Super viaje astral gay

¿No sientes la fuerza con la que tu corazón late, como si quisiera salir de tu pecho? ¿No te sientes como un superhéroe? Mi corazón me dice salta por la ventana, volarás, pero mi cabeza me dice, te vas a matar pedazo de pendejo.

Tomo un cristal, me corto un dedo.

-No voy a sangrar –me digo.

Pero sangro.

¿No sientes un poder inmenso dentro de ti, que por desgracia nunca has podido utilizar? ¿Qué es esa sensación? ¿Por qué la siento si es metira? ¿Estoy puto loco?...

Llevo varias semanas intentando hacer viajes astrales, me acuesto sobre la cama, trato de desalojar mi alma.

Quiero verme desde fuera, quiero ser humo de cigarro, el día que consiga salir de esta celda de huesos y grasa (mi cuerpo), seré el hombre más feliz del mundo, tendré la certeza de que existe algo más que el dinero.

El dinero y las responsabilidades adquiridas, no son más que una patraña que aplasta a nuestro ser (que no nos dejan ser…que puta mamada).

Voy a una librería del viejo, compro dos libros de esoterismo, la cajera me los cobra, mira los títulos, me mira a la cara, a los ojos, quiere ver al pedazo de pendejo que se dedica a gastar el dinero comprando esos libros, debe pensar que estoy loco, quiero preguntarle:

-¿No necesitas salir de ti misma? ¿Ver que todo lo que te rodea es una vil mentira? La vida no puede ser algo tan elemental como lo que estamos viendo a diario, computadoras, tarjetas de crédito, compras, vergas, ropa, culos, coches, propaganda... Tiene que haber otro espacio, un lugar donde pueda sentir algo de verdad, donde no todo sea una gran pila de mierda.

No me atrevo a hablar con la cajera, en primera porque si le digo eso, va a pensar que soy un pendejete, un estúpido, un tarado, en segunda, porque es muy guapa y lo sabe, esa carita como de egipcia, esas tetas grandes que tiene, esa forma de vestir, la hace toda una princesa, si le digo algo va a pensar, que soy un puto depravado sexual, que le hablo porque quiero metérsela toda por la boca, da igual que ella no tenga nada más en la cabeza que la casa que se quiere comprar, ella por su belleza, es superior a mi:... me voy avergonzado de la librería.

¿Cómo he sido capaz de comprarme un libro escrito por unas personas que dicen ser un equipo de expertos en lo paranormal? Me los imagino en sus casas, todos cagados de risa, ¡Ha caído uno! ¡Uno ha comprado mi libro!

... Un compa, desde una esquina, vestido de padrote, me hace señas para que me acerque, camino hacia él porque sé a donde va esto, y lo deseo.

-¿Quieres coca, pastillas? –Pregunta-. Tengo hierba, muy buena.

Desde que dejé de ser mesero en la discoteca llevo dos años sin meterme nada de nada, he dejado esas mierdas y vuelvo a sentir mi cuerpo limpio, con fuerza, pero hoy voy a caer, quiero fumarme un porro, quiero apartarme, dejar de ser yo, quiero ir a la playa, ahogarme en el mar, quiero renacer, quiero ser un pez negro, ser un pez negro, un pez negro, un pez negro, un pez negro, un pez negro con una cola llena de estrellas, la cocaína y las pastillas son una puta mierda, te dejan el cuerpo, la cabeza fatal para pensar, vivir, para escribir, pero la hierba está bien.

-Dame 200 varos de hierba. Y papelillos y... y un encendedor.

El compa me da unas bolsitas bien llenas, las huelo, asiento con la cabeza, como si fuera un experto, me da unas cuantas.

-Dame más, que no soy pendejo.

El compa asiente sonriendo, me da unas cuantas bolsitas más... realmente no soy un experto en drogas, no sé si me está robando, siempre me he metido lo que me han dado, sin preguntar, las veces que me he drogado ha sido porque me ha dado igual vivir o morir, hoy no es uno de esos días, sólo quiero escapar de mi por un rato, aunque esa hierba hubiera olido a mierda de mandril me lo hubiera llevado....

Llego a casa, me quito la ropa hasta quedarme en boxers, trato de hacerme unos porros, no lo logro, no puedo, no sé hacerlos, cuando trabajaba en la discoteca fumé muchos porros, pero siempre los preparaban las chicas que luego me iba a cojer, me encantaba verlas en mi cama preparando un porro, medias desnudas, con la certidumbre de sexo inminente, de que las iba a usar en cualquier momento, ellas se tendían sobre la cama y yo me colocaba por detrás les bajaba el tanga y se las metía.

-¿Como me hago esto ahora? –le pregunto a mi gato.

Mi gato, que hasta entonces permanecía mirándome atento, trata, entonces, de subirse a la mesa, de comerse la hierba, lo quito, ha tenido una idea excelente, la gente cocina con marihuana, en el bacho probé los space cakes, pastelitos de marihuana, y estaban buenísimos, entonces ¿Por qué no me como la hierba y ya? ¿Acaso lo que pretendo no es desconectarme? ¿Para qué fumarla si a mi no me gusta fumar?

Me tiendo en el sillón prendo la tele: mordisqueo los 200 varos de hierba, abro los libros sobre la proyección astral.

Leo, tengo que conseguir salir de mi cuerpo, leo, una tal Hetheien Seewfler (el libro dice que es una reputadísima escritora ciega, aunque ni el Google ni yo la conozcamos de nada) afirma que:

-“Conozco a mis camaradas no por su forma física sino por su brío. La muerte no me aleja de los seres queridos; en cualquier momento puedo hacer que se manifiesten a mi lado para que alegren mi soledad. La muerte no existe para mi”

...sonrío, sería maravilloso salir de mi cuerpo, volar por el cielo, contactar con algunos seres queridos, besarlos, preguntarles por donde andan los espíritus de Freddy Mercury, kobain, Paco Stanley... hablar con ellos, reírme, hacerlos reír, beber cerveza... empiezo a notar los efectos de la hierba, tengo alucinaciones, veo frente a mi, a un ser superior.

-Me llamo “Qwerty” –me dice- Y este mundo en el que vives es efímero, muy primitivo, ya verás cuando mueras, que son tan insignificantes y miserables como insectos del averno. Ya verás que en la vida, hay algo más que comer carne.

-Pero entonces –le pregunto- ¿Para que existe este puto mundo? ¿Por qué debemos de vivirlo? ¡Es absurdo!

-Por las selvas. No hay nada más bello que las selvas.
Y me enseña una selva.

-¡No entiendo! –le grito- ¿Por qué me muestras esa selva? ¿Qué pretendes con eso? ¿Qué me vaya a vivir a una selva?

-¡No me grites! –Advierte enfadado- ¡Observa el verde!

-¡Veo el verde! ¿Qué pasa?

-¿Acaso no te late el verde?

Dice “no te late”, entonces me doy cuenta, es un impostor, la hierba me ha provocado una alucinación, ese “Qwerty” es un hijo de puta misógino esquizofrénico que no deja de escribir en la pared que esta fuera de mi casa, insultándome a mi y a algunos amigos y familiares, o quizá no, quizá Qwerty, es un demonio, quizá yo, ahora mismo, esté haciendo un viaje astral, recuerdo lo que leí en el libro, dice que en el otro plano, hay seres malignos, los “desencarnados”, seres atormentados que murieron y que no tienen el valor necesario para dar el salto a la espiritualidad pura, tratan de ocupar tu cuerpo, poseerlo, mientras estás fuera.

-Eres un impostor –le grito- ¡Tú no eres un ser superior!

-El contesta -atrévete a salir de tu cuerpo ¡Verás como te la meto por el culo! ¿Nunca has oído hablar de las violaciones astrales? ¿No ponen nada sobre ellas en esos libritos que compraste?

Pienso, siempre he tenido pesadillas, que soy un homosexual, es lo único que me falta para ser un genio, porque los verdaderos genios de la historia han sido siempre unos gay’s, desde Sócrates a Da Vinci, Miguel Ángel, Shakespeare, Gandhi... pero, por desgracia, no soy homosexual, besar a un hombre me daría el mismo placer que besar a un puto perro, la idea de metérsela por el culo a un hombre me excita tanto como la idea de metérsela por el culo a un pinche cerdo,... cerdo, perros ¿Acaso eso no es lo que somos los hombres? ¿Como es posible que las mujeres se acuesten con los hombres? Todas las mujeres del mundo, si fueran listas deberían hacerse lesbianas, nosotros, los hombres, somos una enfermedad de la que hay que librarse cuanto antes, todos somos como Bush, más buenos o más malos, pero siempre como George Bush, egoístas, dementes, asesinos, despreciables.

-¡No soy homosexual! –Grito-, Todo el mundo que me lo dice o son mujeres con las que no he conseguido coger, o a veces son homosexuales que tratan de confundirme para que me la deje meter! ¡No soy homosexual! ¡Déjenme ya en paz con eso! ¡Me gustan las viejas! ¡Mucho! ¡No quiero que nadie me meta nada por el culo!

Mi gato, me mira asustado, siempre esta jugando, mordiendo, ahora me observa nervioso, se sienta a mi lado, percibe que estoy mal, la droga me ha caído fatal, me he metido demasiada, estoy asustado, el corazón se me va a salir, taquicardia, quizá un ataque al corazón, estoy temblando, tengo escalofríos, la cabeza me va a estallar.

-¿Me voy a morir?

-Sí –me dice mi gato, telepáticamente- te vas a morir, y lo siento mucho, fuiste un buen dueño.

-Por lo menos –gimo- A ti siempre te traté bien.

-Sí. Pero te olvidaré. Y tendré otros dueños, todo el mundo es reemplazable.

Pienso pedir ayuda por teléfono, a una ambulancia, no, mejor no, me imagino en la camilla, que vergüenza, ¿Qué pensará de mi el doctor? ¿Y los vecinos? Pinche drogadicto de mierda! Prefiero morir, morir aquí, que hablen lo que quieran de mi después de que haya muerto, soy una mierda, un deshecho humano,...tomo una sabana blanca, me tapo con ella, me acorruco en el sillón...
espero la muerte... me topo con una pluma en el sillón, tomo uno de los libros, lo abro en la última página y con la mano temblorosa garabateo mis últimas palabras escritas:

“Por si muero hoy domingo, digan que comí hierba y que por eso morí. Amo a xxxxxx con todo mi corazón. Te pido perdón. Me equivoqué”

Y cierro los ojos.

Muero.

...

Abro los ojos,... es el día siguiente, siempre hay un día siguiente, un día en el que puedes reirte de lo mal que la pasaste ayer, leo lo que escribí, me sorprendo por haber pensado en xxxxxx en ese preciso momento... pienso en llamarla, contarle que creí morir, que mis últimas palabras, mis últimos pensamientos fueron para ella... Pero no, a ella sólo la llamaré el día que vaya a morir, ahora estoy vivo, y la vida no tiene nada que ver con ella, porque soy un egoísta, mi muerte es para ella pero mi vida, sólo a mi me pertenece.

1 Se la pajearon:

Anónimo dijo...

hace mucho lei "Si crees que todos los homosexuales son inteligentes, es que has conocido a muy pocos".

Todos tenemos un XXXXXXXXXX en esta vida ... bueno, casi todos.


Angy